

En este laboratorio llevado a cabo con artistas imaginamos ecologías alternativas y postnaturales, donde lo humano se entrelaza con lo mineral, lo animal y lo artificial.
En un momento en que la Inteligencia Artificial cuestiona radicalmente nuestra relación con las imágenes, el diseño especulativo nos invita a explorar otros mundos y futuros posibles. Comprender las lógicas de la IA es clave para potenciar su uso creativo y crítico, reconociendo a la vez su carácter extractivo y el impacto que tiene en los recursos del planeta, la crisis climática y las desigualdades sociales. Siempre existen otras maneras de hacer tecnología, al igual que existen otras formas de inteligencia y política, por lo que resulta fundamental poder imaginar nuevos modos de colaboración entre especies, sistemas técnicos y biológicos.
Todas las especies estamos interconectadas en una red de colaboración: la vida misma se sostiene en asociaciones simbióticas entre organismos que cooperan, y este principio puede inspirar también nuevas formas de pensar la tecnología. A través del uso de cartas especulativas y herramientas de IA generativa, creamos artefactos del futuro: piezas visuales que hicieron tangible lo intangible y abrieron conversaciones sobre creatividad, ecología y coexistencia. Un espacio en el que repensamos nuestras relaciones con otras especies e inteligencias, expandimos la expresión artística y exploramos futuros más habitables.



Investigación situada:
→ Estudio de las infraestructuras digitales como ecologías de conflicto (energía, trabajo, territorio, redes, datos, logística y relaciones).
Ideación/generación con IA y ensamblaje analógico:
→ Prototipos que exploran nuevos modos de relación entre entidades, conflictos ambientales y modelos de gobernanza.
Nuevas narrativas y futuros especulativos:
→ Diseño de narrativas como forma de investigación crítica. Uso de imágenes, prototipos o ficciones como dispositivos epistémicos










